Uno de los juegos psicológicos no conscientes, más utilizamos por las personas para manipular; “El victimismo”. Cuando dos o más personas están funcionando dentro del “Campo del estar Mal”, es porque están representando algunos de roles del Triángulo Dramático, dinámica relacional que se caracteriza por estar compuesto de roles en los cuales las personas juegan a ser perseguidor, salvador o víctima. Hoy nos detendremos a explicar el juego del victimismo, y sus consecuencias.

Dichos roles son aprendidos desde la infancia, y nos llevan a truncar muchos de los logros que desearíamos obtener durante nuestra vida; sintiéndonos finalmente personas incapaces, frustradas y fracasadas, con altos niveles de ansiedad y angustia. Cuando se es víctima, se busca incesantemente alguien que juegue paralelamente a ser “salvador”; que le ayude inconscientemente a “eternizar” su postura cómoda de “pobrecito(a) de mi”, y perpetuando su zona de confort, de esta manera no se arriesga a desarrollar nuevas habilidades para vivir su vida, y sentirse dueña de ella.

Cuando las personas se hacen consciente de jugar a Víctima, y logran trabajarlo, pueden finalmente comprender desde la experiencia que pueden lograr cualquier cosa que se propongan, ¡sólo hay que salir de la trinchera y moverse!

Los recursos ya están dentro de usted, solo que no fueron utilizados desde un principio, y dejó de creer en usted, o dejaron de creer en sus posibilidades; lo que terminó por enterrarlo(a) en la laguna de la negatividad, descalificaciones internas, desconfianza y falta de compromiso con usted mismo(a). Se perdió tanto de sí mismo(a), que hoy no es capaz de ver todo lo bueno que ya es, sólo por el hecho de existir en este mundo, y menos de ver lo que ya usted es capaz de lograr.

Una forma de salir de este juego nefasto es reconocerse en él, y hacerse responsable de que todo aquello que hoy le sucede, es responsabilidad sólo suya. ¡Si, suya! por duro y difícil que sea escucharlo. Si hoy no ha podido adelgazar, hacer ejercicio y ser constante, sacar una carrera, dejar de fumar, ser bueno en manejar una técnica determinada, hacer un deporte, manejar, etc., es porque no ha hecho todo lo necesario para lograr esa meta. Quien sale del juego del victimismo, comprende que sus logros son motivo de su propio y único esfuerzo, y no producto de la suerte. Comprende, además, que si no consigue lo que desea concretar, la estrategia, ¡es cambiar de estrategia y hacerlo!, no, tratar de hacerlo. Cuando tratamos, nos derrumbamos ante la primera dificultad y abandonamos.

Quien sale del juego de victimización, comprende que Mahoma va a la montaña y no al revés, que está en él/ella, lograr todo lo que desea alcanzar, que debe arriesgarse y avanzar. Ser en definitiva determinado y perseverante, dejar de lamentarse por la incomprensión que cree que el mundo tiene sobre él/ella, internalizando que es él/ella quien tiene el poder!

Finalmente es comprender que las circunstancias no “nos suceden”, si no que las creamos, y que se puede crear un cuento mejor sobre nuestras vidas. Si ya fue capaz de crear una novela tan fantástica como la que ha estado construyendo desde la victimización, y sobre la cual ha creado su vida, imagine lo que puede construir empoderándose de ella.

Lo invito entonces a identificar cómo juega el papel de víctima en su vida. Algunos TIPS le pueden ayudar:

  • En primer lugar, haga memoria sobre cómo se siente -incluso corporalmente- y qué se dice a si mismo(a) cada vez que se está sintiendo incapaz, fracasado y frustrado por no ser suficiente, por no lograr lo que quiere. Esas sensaciones serán indicativas para usted, de haber entrado en el circuito de sentirse mal por usted mismo.
  • Luego, identifique qué frases se dice para darse lastima de sí mismo(a) y pare inmediatamente el circulo vicioso, para que no vaya en busca de caricias (atención) lastimeras, es decir, caricias que le den cariño-atención, pero que a la vez refuercen lo poca cosa que usted es, y que finalmente perpetúa su rol de víctima.
  • Por último, ¡propóngase no ser salvado!, si no más bien,  conseguir lo que desea y sueña, dese fuerza a sí mismo y, busque y recuerde todos los logros que ya ha tenido hasta el día de hoy, por pequeño que sea. Le servirá de incentivo para seguir adelante y hacerse responsable por su futuro.

Por Tatiana Mechasqui V.

Categories: Victimismo

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